Kanada nere begietatik

Que significa Canadá desde mis ojos. Leku honetan ikusi ta biziko dotazen gauza guztixak idazten saiatuko naz. Hasiera baten erderaz idatziko dot ze gurot hau ezagutzen doten danei heltzia, beraz, parkatu euskeraz irakurtzia gustatuko zatzuen guztixei. Denbora badaukot itzuliko dot. En principio escribiré en castellano pa ke todo el público pueda entenderme;si después tengo tiempo ya lo iré traduciendo.

Thursday, August 31, 2006

SAINT JERÔME, SÁBADO NOCHE







26 DE AGOSTO





MONTREMBLAND





ESCAPADA DE SÁBADO.

26 de agosto. La víspera me acosté sin saber qué iba a hacer el día siguiente. Me quedé sopa esperando el mensaje que Carmen me tenía que mandar para saber lo que íbamos a hacer, pero no llegó. Bueno, sí que llegó pero tan tarde que no lo pude leer hasta que me desperté a las doce de la mañana del día en cuestión. Se suponía que venían a recogerme a las diez de la mañana con un coche alquilao para ir a pasar el día en un parque natural conocido como Montrembland. Miré al reloj y me percaté de que ya habían pasado dos horas... y nadie había venido a recogerme. Empecé a pensar en qué haría durante todo el día, sola en casa. ¡Oh no! Pensé en hacerme un bocata e irme a pasear por los alrededores cuando escuché unos gritos: "¡Eider!¡Eider!". Era la voz de Elena que venía acompañada de Carmen y Paolo. "¡Guay!No se han ido sin mí, menos mal"...
Me vestí echando virutas y me metí en el coche. De camino a Montrembland nos entró el hambre y decidimos pararnos en una campa esponjosa a la vera de un lago. Tras comer un triste mini-bocadillo de chope y un paquete de patatas entre los cuatro (es que hay que ahorrar) proseguimos con el viaje. Para llegar al lugar dimos un rodeo bastante tonto (nos desviamos unos sesenta kilometrillos) pero no hay mal que por bien no venga, y vimos un montón de paisajes bonitos. A eso de las cuatro llegamos a la entrada del parque. A soltar la pasta. Dos o cuatro canadians por cabeza (es que ya no me acuerdo bien, pero sé que era muy barato). La tipa que nos vendió las entradas era ¡¡sevillana!! ¡si es que el mundo es un pañuelo! Tras charlar un poquillo con ella nos dijo qué podíamos visitar en el parque y así lo hicimos.
Aparcamos el vehículo y nos pusimos caminito a un mirador. La ruta era de hora y media ida y vuelta (bueno, eso es lo que decía la guía pero creo que era más cortito) y el destino impresionante. El senderillo terminaba en una cima con una especie de terraza desde la que se puede divisar todo el parque. Unas vistas realmente impresionantes: un lago alargado rodeado de bosques (de pino y plataneros) que culminaban en no muy altas montañas. Nos sentamos en unas rocas que allí había y disfrutamos un rato de aquella belleza. En dos palabras "im presionante".
Cuando volvíamos pal coche nos cruzamos con un chico y dos chicas que parece ser que nos escucharon hablar y nos preguntaron de dónde éramos. Y antes de decir nada una de ellas dijo "¿sois del norte no?" y yo pensé "¡bua, hori ni baino euskaldunaua da! (bua, esa es más euskalduna que yo)". Exáctamente; de Bilbo. ¡Jaja! Nunca me imaginé que en un sendero donde casi no entran los rayos del sol de toda la vegetación que había, en un lugar a unos ocho mil kilómetros de mi casa, tres extraños excursionistas salidos de la nada, alguna vez me hirían a preguntar "¿Y tu qué haces que no estás en la Semana Grande de Bilbo?". Por segunda vez en menos de dos horas se confirmó el dicho de que el mundo es un pañuelo. Bien, bien.
Después cogimos el coche y fuimos a otro sitio aún dentro del parque, desde donde cogeríamos otro senderillo (éste más corto que el anterior, unos quince minutos de ida) que nos guiaría a la Chute du Diable. Otro sitio expectacular reinado por unas cataratas. Nos sentamos otro ratito a admirar, esta vez, el poder del agua. El sol empezó a esconderse, los mosquitos salieron al fresquete del río y nosotros nos marchamos pal auto.
Y de vuelta pa Ste. Adèle. En su casa (de ellos tres) cenamos algo (algo conocido comúnmente como pasta, para variar), nos echamos un cubatilla y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y que teníamos coche, nos fuimos a Saint Jerôme para salir de marchita ¡Por fin a un barrrrrrrrrr! (Confesión: ¡cómo me gustan los bares!, y ahora que casi no los veo ni en pintura, más que nunca). Nos enteramos de que un chico que curra en Enzyme en funcionalidad, trabajaba en aquel bar los fines de semana, o sea que fuimos a visitarle (de paso). Un bar, o mejor dicho, un pub muy grande, dividido en diferentes plantas y zonas, y en el que los baños (al menos el de las chicas) estaban decorados como si fueran de un palacio, con majestuosos espejos con bordes dorados y lámparas de época, con estanterías con un montón de maquillaje y de más artículos para las féminas a disposición de la que los necesitara. ¡¡¡¡Incluso con secadores de pelo!!!! Yo flipé, claro.
El camarero, que está como está el tío, nos invitó a unos chupitos para darnos la bienvenida, los cuales fueron acogidos con grata rapidez; bailamos mogollón sin hacer ascos a la música que nos ponían (es lo que hace la falta); nos echamos un billar cada cual aguantando el palo como pudo, y nos reímos de todo lo que pudimos y más. En fin, no me acuerdo a qué hora cerraron porque así iba de contenta, pero sé que era aún muy pronto, tuvo que ser alrededor de las tres. Creo. Lo único que recuerdo es que de vuelta a casa tuvimos que hacer más de un par de paradas porque el personal iba un poquillo mareado...¡jejejeje!
Gracias Paolo por conducirnos a casa con tanta paciencia y sobriedad.

Tuesday, August 22, 2006

BBQ PA DESPEDIRNOS DE GABRIEL, STUPIDO KATZE.

Para el sábado, 19 de agosto, convocamos otra barbacoa en casa de Helen y cía. A la razón básica de "ganas de juerga" se le sumaba la razón de "A rivederci, Gabriel". Gabriel, stupido Katze (guapo por dentro y por fuera) es el chico alemán que me hizo el training; ¿os acordáis de que ya os hablé de él una de las primeras veces que escribí en este sitio? Bueno, pues se nos va. Vuelve a casa, como el turrón por navidad.
Nos juntamos unos cuantos cada cual con sus birras y su carnaca; Carsten, siguiendo la tónica, dominando el manejo de la barbacoa... mientras los demás nos dedicábamos a reir, beber, bailar, cantar y a esperar a que este nos chillara que nuestra cena estaba ya churruscada...
La fiesta discurría con total normalidad: de vez en cuando a alguna/alguno se le iba la olla y hacía que el resto soltara una carcajada... Lo normal en este tipo de eventos. Sin embargo, las horas intempestivas de la noche estaban rozando los relojes cuando un tipo de los que allí se hallaban nos dejó a todas/todos de piedra. La mayoría estábamos en la cocina, al rededor del frigorífico (jeje) en el momento en que dicho "señor" entró con suma naturalidad a coger una nueva cervecita. Nuestra perplejidad, asombro, incredulidad no daban crédito a nuestros ojos (¿Estaríamos ya borrachos?) y hacían que nos apartaramos de su camino y le abriéramos un pasillo... los flashes de las cámaras que no dejaban de cegarnos decían todo lo que nuetras bocas no eran capaces de pronunciar. El tipo este, se cogió su bebida y se volvió por el mismo pasillo que ya habíamos abierto, al mismo sitio del que salió. Parecía como si no se estuviera dando cuenta de que iba como Dios lo trajo al mundo: ¡¡en pelota picada!! ¡Jajajaja!
Hasta pasados unos segundos desde que desapareció en el fondo de la casa, no volvimos a la realidad; pero nada más que el más rápido pronunciara las palabras "What the fuck?" que nos despertaran de nuestro letargo, nos echamos todos a reir-llorar y a comentar-bociferar lo que habíamos presenciado y, ya, no nos faltó ni tema de conversación, ni tema de risa el resto de la noche.

Que te vaya muy bonito, Gabriel, stupido Katze.

Monday, August 21, 2006

CENA ITALIANA

El 17 de este mes tuve el honor y el pribilegio de ser invitada a una cena italiana. Ya por la tarde, Paolo me dijo que fuera a su casa a ayudarle a preparar una pizza que, en realidad, tiene un nombre especial pero no me acuerdo, y que se diferencia de ella porque la masa es un poquito más gorda y no necesita ser cocinada en horno de leña. Pero para los no conocedores, conocida como pizza.
Le veía amasar la harina y me entraron unas ganas inmensas de hundir allí mis deditos, o sea que le pregunté si podía. Y ¡voila! empecé y amasé, amasé y amasé hasta que la masa estuvo lista. ¡Mundo, ya sé hacer masa de pizza sin necesidad de harinas especiales!, esas del Mercadona que les das dos vueltas y están listas... ¡jeje! La dejamos durante hora y media para que se levantara, y aprovechamos para refrescar los hocicos con unas birras fresquitas. ¡Qué bonito eso de mezclar trabajo y vicio! ¡jeje!
Cuando estuvo lista mojamos dos bandejas con aceitico y extendimos en ambas la masa. Medida perfecta. Pa cuando empezamos a ponerle ingredientes empezaron a llegar los demás italianos; cada uno traía una receta propia: Mauro nos deleito con una magnífica lasagna, Luca aportó otro tipo de lasagna pero cuya base era la berengena y que estaba pa chuparse los dedos, Nicola hizo un bizcocho riquísimo y, además de todo, preparamos unos espagheti. Sintiendo la expresión, nos pusimos hasta el culo.

Wednesday, August 09, 2006

Datos

No sé si os he hablado ya del tiempo que tenemos aquí. Nunca imaginé que el clima de un verano quebecois podría asimilarse al clima tropical, pero esto me recuerda al Amazonas. No, nunca he estado en el Amazonas pero ahora me lo puedo imaginar. La meteorología está sumergida en un círculo vicioso del que le resulta imposible salir, es el pez que se muerde la cola. Ahora mismo sería capaz de retrasmitir un weather forecast sin temor a equivocarme. Sería como sigue:
"Buenas noches, queridos amigos, queridas familias (hecho de menos los programas de Arguiñano: esas recetas variadas, tan buenas, tan sanas que cocinaba cada día para mi... ¡jeje!) mañana amanecerá el día con cielos despejados y sol. Perfecto para un bonito paseo matutino. A medida que avance el día, el ambiente se humedecerá a una velocidad de vértigo a causa de la evaporación de toda la lluvia caída ayer por la tarde. Al mediodía te será imposible dejar de sudar, por mucho que pretendas yacer bajo la sombra del árbol más gordo y apetecible del lugar. El sudor flotará en el aire que te rodea y simplemente se dejará adherir a tu piel.
Según los pastores locales de estas llanuras, las temperaturas oscilarán entre los 27 y los 30 grados, pero la sensación térmica, con una humedad del 200%, será de unos 36 grados. A eso de las cinco, cuando, tú, currante, dejes el trabajo para ponerte caminito a casa, el calor del ambiente te dará una bofetada y se reirá de tu debilidad ante su poder. Aunque intentes ducharte, beberte un litro de agua fría, desnudarte... no podrás deshacerte de ese sudor pegajoso que te empapa la piel y, casi, la mente.
Entre las cinco y las seis de la tarde alcanzaremos las cotas más altas de humedad y unos nubarrones negros como el tizón terminarán de enladrillar el cielo. Y no necesitaremos desenladrillador que lo desenladrille porque en menos de cinco minutos caera una buena; una buena tromba, un buen tormentón, con sus estruendosos truenos y su poquito de impresionantes relampagazos que te harán salir a la calle para admirar la fuerza de la naturaleza. La corriente eléctrica dejará de llegar a vuestros hogares como por arte de magia, ahora hay, ¡ahora no hay!. La tormenta durará unos 20 o 40 minutos, según el día que tenga, y se marchará siguiendo el camino que traía, sin embargo, la luz, ¡si te he visto no me acuerdo, amigo!
Para el anochecer habrá refrescado un poquitín, y les tocará el turno a los mosquitos. ¡Dichosos mosquitos! Y eso es todo por hoy, queridos radioyentes, queridos telespectadores, queridos lectores."
Y así, un día tras otro. Bueno, aunque he de advertiros de que no es para nada un típico verano quebecois. Los del pueblo nos han comentado que este tiempo no lo veían desde tiempos inmemorables, si es que hubo alguno.
Y los pobres obreritos currando con Lorenzo calentándoles bien la cabeza... y, es que están arreglando todas las carreteras de Canadá. ¿Os acordáis que os dije que las carreteras eran una porquería? Pues resulta que es por las heladas y las nevadas del invierno, y por la consiguiente paliza que los neumáticos escudados con sus invernales mallas de hierro y sus púas asestan a las susodichas. ¡Y, yo, quejándome!
Además arreglan cada carretera cada año; año si, año también. Hay un dicho que dice que en Canadá sólamente existen dos estaciones: el invierno y las obras. ¡JEJEJE! ¡Cuánta razón!

Thursday, August 03, 2006

ILARGIXA

Askok galdetu doztazue ia zelakua dan ilargixa hamen: ba leku guztixetan bezelakua, oso politxa, majikua, erakargarrixa, apala, misteriotsua, jakituna, erromantikua, lagunen laguna eta era berean ezezaguna, mutua baina esanguratsua, ahalduna, iheskorra, harrapa ezina, goibela... Biluzik ageri da gauero, begirik gabe baina guztia ikusten, guztia ikasten, hodeien artean izkutatzera doa itsasoari, baite neri ere, bere mezua, bere eragina bialdu ostean. "Maite ditut maite 'haren' bazterrak lanbroak izkutazen dizkitanean...".
Gauaren erregina. Bere dantza geldiak nere begirada oso erraz lapurtzen dau eta momentu horretan nere pentsamenduak unibertsora jauzi egiten dau eta oroimenak, bizitza, maitasuna, iragana, oraina eta geroa unibertso urrun horretako planeta bihurtzen dira; eta nire bidai hori erantzunezinak diren galderetan murgiltzen da, hain gara txikiak; eta nere gorputza egonezinaz ezik lasaitasun erosoz eta ondoegonaz betetzen da.
Ilargixa.







Muchos me habéis preguntado que cómo es la luna de aquí: pues como la de cualquier parte, muy bonita, mágica, pálida, misteriosa, sabia, romántica, amiga de los amigos y al mismo tiempo desconocida, muda pero con tanto que decir, poderosa, fugaz, inalcanzable, melancólica... Aparece desnuda cada noche, sin ojos pero mirándolo todo, aprendiéndolo todo, se esconde entre las nubes tras haber mandado su mensaje, su influjo a la mar, y a mi.
Reina de la noche. Su pausada danza roba con facilidad mi mirada y, en ese momento, mis pensamientos saltan al universo, y los recuerdos, la vida, el amor, el ayer, el hoy y el mañana devienen planetas de ese lejano universo; y ese viaje mío se sumerge en preguntas imposibles de responder, y es que somos tan pequeños; y, en vez de malestar mi cuerpo se llena de cómoda tranquilidad y bienestar.
La luna.