Kanada nere begietatik

Que significa Canadá desde mis ojos. Leku honetan ikusi ta biziko dotazen gauza guztixak idazten saiatuko naz. Hasiera baten erderaz idatziko dot ze gurot hau ezagutzen doten danei heltzia, beraz, parkatu euskeraz irakurtzia gustatuko zatzuen guztixei. Denbora badaukot itzuliko dot. En principio escribiré en castellano pa ke todo el público pueda entenderme;si después tengo tiempo ya lo iré traduciendo.

Sunday, January 21, 2007

Los esquís no se hicieron para mí





Ayer, por primera vez en mi vida, me monté en unos esquís. ¿Que si me gustó? Pues la verdad es que no demasiado. Pero bueno, os cuento desde el principio. A eso de la una vino Myles a comerse el brunch que correspondía. Nos trajo a todos unos pantalones para la nieve que compró por la mañana a veinte canadians el par, y marchando. Fuimos a recoger a Marvin a su casa y de allí hacia el hotel Le Chantecler, que es donde nos habían dicho que se compraba el pase. Luego de allí nos mandaron a otro sitio. Pero, por fin, llegamos al lugar. Alquilamos el equipo: dos snowboards para los dos chicos y unos esquís para la señorita. Salimos a las pistas y me engatusé a esos aparatos largos. Pinché los bastones en la nieve y se me empezaron a ir los esquís para atrás. Los chicos fueron en seguida a coger el telesilla para subir a la cima, y de hecho, intentaron convencerme para que me fuera con ellos... ¡Pues menos mal que no subí si no, no iba a recoger galletazos ni ná...! Sabiamente, y conociendo lo torpe que soy, hice caso omiso a sus palabras y escuché a mi cuerpo que me pedía, por favor, que no me echara por aquella cuestorra, que apenas podía sujetarme en pie en zona lisa... y empecé a intentar subir una minicuestita para tirarme poquito a poco. ¡Árdua tarea! Menos mal que me encontré con Arnaud, Mauro y Anni, que se ve que controlan más el tema y me dijeron, al menos, cómo caminar para subir la cuesta sin que me fuera para atrás cada tres pasitos. Me sentía como el caracol ese de los problemas que siempre que subía dos metros del agujero en que se cayó, descendía después tres... Bueno, conseguí llegar al tope de la cuesta (que, por cierto, no tendría más de siete metros de longitud) y estaba lista para el descenso. Tenía que poner los esquís en forma de pizza y tirar de mis rodillas hacia fuera para no coger velocidad... Bajé sin más incidentes y cogí confianza en mí misma. La segunda vez me solté un poco más y la leche que me pegué fue bonita. Al ver que aquello cogía una velocidad elevada (¡hasta los niños con sus trineos y sus plásticos me pasaban, pero a mí aquello me parecía que iba a todo trapo!) intenté frenar con los bastones. Al clavar el primero en la fría y dura nieve, automáticamente lo perdí. Con la emoción de haber perdido uno pues lancé el segundo por los aires, y acto seguido, los esquís se cruzaron uno con otro y para el suelo que me fui. Terminé a unos tres metros del primer bastón y a uno y media del segundo. Lo intenté una y otra vez, pero no hubo ni una sola vez más en la que no acabara con mi cuerpo hecho un reboltijo de ropas, esquís y frío. Hacía menos diecisiete ¡y con viento! ¡Viento que, además, levantaba la nieve de la superficie del suelo y se te metía por cualquier esquina!

Se me quitaron bastante las ganas de volver a ir. No es un deporte para mí. Lo intentaré con el patinaje sobre hielo, que aún sabiendo que me caeré muchas, muchísimas veces, algo me dice que será más sencillo. De hecho, el otro día me compré unos patines en la tienda de segunda mano, nada más y nada menos que por ¡¡¡¡CINCO canadian dolars!!!! ¿Baratito, ehh?

¡Ah! y una última reseña: ¡¡¡¡A mi compi, Antonio, le han ascendido a Project Manager!!!! A partir del lunes, mañana, le tocará hacer de jefecillo... ¡Zorionak!




Wednesday, January 17, 2007

Amasijo de fotos
















1. Mis compis, Antonio y Nicola, en la puerta de casa. Posando antes de ir pa Enzyme a menos veintisiete grados centígrados. Y yo sacando la foto sin guantes...
2. Stefano limpiando el coche a las cinco de la tarde, antes de poder montarnos para venir a casa. Las puertas la mayoría de las veces se bloquean con el hielo y pueden llegar a pasar días hasta que las vuelves a abrir.
3. Otro perspectiva de nuestra casita rodeada de blanco.
4. Prueba del bloque de hielo y nieve que anoche se hizo dentro de casa.
5. Una iglesia reciclada y reconvertida en apartamentos. Muy típico de Montreal.




Frío Sol de Invierno

Pues ya ha llegado el conocido invierno canadiense. Parece ser que este año se ha retrasado bastante. Me gusta pensar que ha sido para que a mis invitados especiales no se les hiciera tan dura la estancia a mi lado. Ane y Txabi partieron de vuelta el viernes pasado hacia el lugar donde se come chorizo del bueno, pan de verdad y huevos de baserri. Pero yo no me quedé sin nada. El mismo día la casa se repobló con dos recién llegados desde Valencia e Italia. ¡Bienvenidos a casa Antonio y Nicola! ¡Y bienvenidos también todos los manjares que mi gran amigo Antonio se trajo consigo! Jamoncito, quesos varios, vino, pulpo seco, migas de La Mancha (como Don Quijote), turrón de chocolate (que, por cierto, va a durar lo que clavijo porque está tan bueno... ya se me ha hecho de nuevo la boca agua), lomo, etc.

Pero a lo que iba, ¡que hace un frío que pela! Esta mañana cuando nos hemos levantado para hacer la comida había nieve y hielo... ¡en las ventanas de casa!¡POR DENTROO! ¡¡Buuaahh!! Imaginaos el frío que hizo la pasada noche que el vapor que se fue formando en las ventanas, se fue al mismo tiempo helando, hasta el punto que se hicieron unas costras de hielo y nieve serias (¡sí!¡sí! Nieve, había un rincón de una ventana que inexplicablemente tenía un bloque de hielo recubierto de nieve. ¡¡¡Y más increíble pensar que todas las ventanas son dobles!!!). Hemos salido de casa cuando al mercurio del termómetro casi le daba miedo asomarse para que lo vieramos. Menos veintisiete grados marcaba... ¡¡¡ufff!!! Cuando el frío es tan intenos hace daño respirar; ¡pero daño que lo notas! Nada de una bromita... ¡Y eso que el día era claro y soleado! No quiero ni imaginar cuando sea esto mismo pero añadiendo una tormeta de hielo y viento... No hay miedo. La verdad es que más que asustada estoy emocionada. La gente que me conoce bien, sabe que soy más de frío que de calor. La idea de pasar sudores no me va, pero esto... esto me parece un reto bonito. Cada vez que miro el termómetro y veo la rasca que está pegando se me sale una sonrisilla de emoción y pienso “Aayyy... ¡qué frío! ¡qué guay!”. Eso sí: de casa al coche echando leches, del coche al trabajo echando virutas, del trabajo al coche echando hostias y del coche a casa sudando “estalactitas” (ño) de hielo. Y entre tanto me da tiempo a caerme por las escaleras de casa, patinando sobre mi culo, desde el primer escalón hasta el último, ¡jejeje! A Nicola que estaba allí para presenciar el evento sí que le hizo gracia... ¡sólo digo!

Thursday, January 04, 2007

Días de Festividad





HAPPY NEW YEAR TO EVERYONE!!!





TXABI TA ANE STE.ADÈLEN






















































1. Txoane ta ni
2. Txabi ta Myles futbolinean, ta bestiak sofan erlaxatuta
3. Txabi, Ane ta Myles izotzetan
4. Txabi ta Txoane Kanadan lehenengo pausuak emoten, pernil barik...
5. Nere etxetxo barrixa

Monday, January 01, 2007

URTE BARRI ON, DANOI!!

Urte barri, barri
Daukonak ez daukonari
Nik ez daukot eta neri
Neri emoten ez doztanak
Txarri belarri!!!

¡Feliz año a todo el mundo! Estoy muy feliz, porque ayer, día 31 del mes de diciembre del año pasado, mi hermana y Txabi viajaron atrás en el tiempo para venir a visitarme. Paolo y Carmen me llevaron al aeropuerto para recogerlos y Antonio también vino a darles la bienvenida. Como la vez anterior, tuve que esperar más de lo normal, y es que los recién llegados tuvieron, también, la mala suerte de topar con Inmigración. Les abrieron las maletas y les cogieron todo el jamoncito que nos traían, cortesía de la familia Rueda Caballero. Me quedé sin unos tres kilitos de jamón serrano... En fin, por lo menos nos llegó el queso, el aceite y la botella de coñac para Jack. ¡Menos da una piedra y hace daño!
Volvimos a casita y tras comer un poco se metieron a la cama a planchar la oreja. Los desperté hacia las siete y media de la tarde para que se prepararan porque en una hora venían Taka, Myles, Sebastien y Marvin a cenar. No creáis que hicimos nada especial para la cena de Nochevieja: unos tacos y unos nachos... vino tinto y alegría. Para eso de las diez subimos a la Spanish Embassy para juntarnos con toda la gente y entrar al nuevo año en multitud. Como no había campanadas retransmitidas como es costumbre en nuestro lugar de origen, Carlos tomó el mando de la situación y él mismo hizo sonar una botella con una cuchara para simularlas. No sin antes explicar a todos los europeos, asiáticos y americanos en qué consistía dicha costumbre de las uvas. Muchas risas. Empezamos en año brindando con Freixenet, que compré en la licorería cinco minutos antes de que la cerraran. El cava surtió su efecto y, en seguida, todos estábamos muy contentos; con muchas ganas de bailar, cantar y hacer el payasete que pa qué.
No acabamos demasiado tarde porque los visitantes empezaron a sentir los síntomas del jet lag y tuvimos que retirarnos a nuestros aposentos. Una retirada a tiempo es una victoria.
Y, hoy, Myles ha venido por la mañanita para llevarnos a tomar un brunch a Saint Sauvert. Cuando nos hemos llenado a base de huevos, bacon, salchichas y demás calorías, hemos cogido el coche y nos ha llevado de ruta turística a Sainte Agathe para enseñarnos unos bloques de hielo inmensos que se forman cerca del lago. Apropósito de lago, el lago de Sainte Adèle ya se ha congelado, la gente ya suele ir a patinar sobre él; un día de estos tendremos que ir a ver si nos damos unos golpecitos... ¡jeje!
Bueno familia, con esto y un bizcocho hasta mañana a las ocho. ¡Que a mí se me acabó lo bueno de estar de vacances...!¡Que vaya semana llevo! Un sin parar... Ya os contaré.
Lo dicho: HAPPY NEW YEAR TO EVERYONE!!!! Ta patxo ugari!